ENTREVISTA CON EL VAMPIRO

El hombre más simpático de todas las Españas, don Pedro Sánchez, nos deleitó con lo que los socialistas llaman entrevista. Ponen a un amiguete haciendo de entrevistador quien finge preguntar algo y luego Sánchez cacarea el pre-fabricado discurso fingiendo contestarle. La ventana abierta de fondo – protocolo covidiano para gilipollas – le da el toque cómico.

Empezó fuerte el entremés con Sánchez avisando al pueblo de que lo de la sedición ya no se estila. Así que la cancela como canceló las libertades de los españoles, el Parlamento, la transparencia y el Estado de Derecho.

“Tenemos que parecernos a los demás países del entorno” dice Sánchez. Y además los catalanes ya vuelven a ser buenos súbditos -pacíficos y españolazos– según las encuestas que se inventa Tezanos. Así que con la díscola Cataluña arrodillada ante la Pax Socialista, sobran los delitos contra la integridad del Estado.

Es un poco como la Plandemia. Si hay un virus malvado acechando en cada esquina, ¿Para qué quieres libertades? ¿Dónde las vas a usar?; ¿Encerrado en casa?

Sánchez, el capo de la PSOE fundada hace 150 años con una ideología ridículamente caduca e incompatible con el hombre moderno y libre, nos dice que la sedición está muy anticuada. Que tiene dos siglos y por lo tanto ya no vale. Los sediciosos del ayer no son los sediciosos del mañana y los de ahora son los que le han puesto a él en la Moncloa. Así que quid pro quo: primero indultamos y ahora eliminamos el delito.

Pero es normal que a Sánchez no le mole el código penal de 1822. Estableció el principio de legalidad que su gobierno no reconoce e incluía un artículo incompatible con una presidencia socialista: Toda persona de cualquiera clase que conspirare rectamente y de hecho á trastornar ó destruir ó alterar la Constitución política de la Monarquía Española será perseguida como traidor, y condenada á muerte.

Nuestro Superman ejecutivo se refirió a la ausencia de sedición en los países del entorno, equiparando un golpe de Estado contra el orden constitucional con una alteración del orden público. Como si el delito contra la integridad territorial en todos los países que cita Sánchez no arrojase penas iguales o superiores a las de la sedición española. Pero a Sánchez le da lo mismo que sea igual o parecido. Lo que no le gusta es el término sedicioso porque eso implica calificar de sediciosos a sus amigos sublevados contra la soberanía constitucional. Igual que está feo llamar ladrón miserable al socialista redistribuidor que parte y reparte y se queda la mejor parte. Será culpable de ejercicio desviado, apropiación ilegítima o mala gestión. Pero no es un corrupto porque en el neo-lenguaje del trinque no existen ni corruptos ni sediciosos ni traidores. En esto no quiere equipararse Sánchez a los países de nuestro entorno. Ni tampoco en lo referente a la profanación de tumbas y manipulación de cadáveres que el gobierno de España realiza arbitraria e ilegalmente. Como si fuera una peli de Netflix; Pedro Sánchez: saqueador de criptas.

Y Sánchez insistía. A un totalitario no sólo le gusta imponer su voluntad sino que necesita que le aplaudamos muy fuerte. Qué prefieren – nos preguntaba –¿la Cataluña de 2017 o la de 2022? Pues cualquiera en la que no estés tu de Presidente, naturalmente. Pero ya que va de comparaciones yo planteo otra. Los españoles que trabajan como esclavos siete meses al año en la algodonería de la PSOE, ¿prefieren vivir en un país sin impuestos socialistas o en uno confiscatorio?

El recurso ridículo al cálculo de utilidad para legitimar cada chifladura de Sánchez, no legitima nada. Si para conseguir la paz social necesitamos eliminar las leyes de sedición, ¿eliminando la Viogen atajaríamos la violencia intrafamiliar?

Aunque quizás no importan mucho las correlaciones y todo se reduce a que Sánchez como buen progresista no cree en el derecho punitivo ni en la privación de libertad. Salvo que sea un facha con armas amenazándole por internet. En caso contrario reinserción, segunda oportunidad y gobiernos de coalición con filoterroristas y sediciosos. Sánchez quiere equipararnos a los ordenamientos de castigos más ligeros. Por ejemplo; condenar a cadena perpetua a un violador de menores aplicando el derecho norteamericano es algo exagerado, sobre todo cuando aplicando la Sharia se puede conmutar la pena al violador casándolo con la víctima. ¿Dónde prefieren vivir ustedes? ¿En el Estado violento con un código criminal castigador o en la pacífica aldea donde rige la Sharia y al delincuente se le aplica un castigo progresista y conciliador?

Siguió la función y apareció Ayuso. El villano oficial para los profesionales de la información. Que entre a gobernar el PP del aliade Feijoo molesta sólo un poquito. Pero Ayuso presidiendo jode y mucho. El socialista es un bárbaro hipócrita, envidioso y profundamente machista. De ahí que sus políticas sean la proyección de sus pulsiones y parafilias. Manoseo de menores, endofobia occidental y linchamiento a la señora Presidente de Madrid. ¿Cómo ganó Ayuso sus elecciones? Con carisma. Y eso al socialista más sexy de la piara le duele. Espejito, espejito mágico.

Se habló de Marlaska y la tragedia de los que no invaden España con patente de corso. Hay ilegales e ilegales, nos vino a decir Sánchez. Y no vamos a castigar a Mr. Marruecos porque un puñado de moronegros se salten el protocolo oficial del Mediterráneo: o te subes al barco pirata o mueres aplastado.

Por último la homilía se centró en lo que le gusta a Pedro; lo de los dineros. Nos recordó lo afortunados que somos por estar recibiendo mucho más de lo que pagamos, como si esa no fuera la enfermedad que padecemos. Si el contribuyente recibe más de lo que paga es que el Sistema se está endeudando de manera criminal e insostenible. Y cuando la PSOE haga explotar otra vez el Reino, tendremos que pagar mucho más por no recibir ya nada. Esto se llama robo generacional, esquema Ponzi o simplemente Socialismo.

Pero lo que te dice el doctor en economía es que si mañana entras en el Mercadona y pagas unas naranjas, también te llevas las patatas, el aceite y la leche condensada por la cara. Tu cesta de la compra la cubre el prestamista ( banca y tenedores de deuda soberana) y el dueño del supermercado te regala las bolsas de papel reciclado ( impuesto temporal a los “ricos”) . Luego la PSOE monta un nuevo esquema fiscal para robarte y pagar el interés por lo prestado junto a toda la agenda social de chiringuitos y Ministerios. Y todo esto que se llamaba Estado de Bienestar ahora se ha convertido en Justicia Social, término que suena incluso más gilipollas en tiempos de recesión, confiscación y miseria.

El esquema inflacionista es un atraco fiscal. La deuda política es un atraco fiscal. El déficit keynesiano es otra estafa. El modelo educativo y sanitario son burbujas de ineficiencia y desvío de capitales. Las pensiones de reparto, las cotizaciones…¿De verdad los españoles siguen creyendo que hay que trabajar 7 meses para la PSOE si uno quiere recibir justamente el servicio que paga?

Atrapados en un modelo de rapiña que te exprime hasta la muerte mientras Sánchez reparte caramelos, indulta criminales y levanta tumbas. Una muerte a crédito sufriendo la agonía silenciosa de la deuda socialista. Y luego el psicópata esboza una sonrisa y le dice a la España que produce que menos quejas y más arrimar el hombro.

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