
Decía el poema que por un clavo se perdió un Reino. Y el clavo de estas Navidades es el bozal que nos exigen las élites. El Reino perdido no está claro cual va a ser. ¿El de Sánchez o el del pueblo libre?
Por un clavo se perdió un Reino. Y es que las consecuencias de pequeñas acciones – la heroica resistencia o la inacción cobarde – provocan reacciones en cadena. La teoría del caos llevada a la realidad práctica de la república socialista de sumisas ovejitas: La Plandemia.
Sánchez aprueba un nuevo Decreto ilegal con el objetivo que persigue todo socialismo: VIOLENTAR. Con multas ilegales impuestas por cobardes mamporreros de las fuerzas de seguridad. Sólo siguen órdenes, ya saben. En los gulag del camarada Stalin sólo se seguían órdenes. Apaleando a quien defiende su individualidad también. Funcionarios del socialismo. Perritos falderos del Estado policial para protección no de las vidas ciudadanas sino del mandato arbitrario del Poder.
Me dirijo a ti; el de la porra y la propuesta de sanción. Mírate al espejo antes de salir a intimidar y perseguir a españoles que no se pliegan a la sinrazón de castas políticas a sueldo del globalismo. Esos gobernantes que sólo dan la orden, entre risas y sin mascarillas. Los que sólo te indican a quienes violentar y tú, perrito faldero, violentas. Sólo sigues órdenes, lo sabemos bien. Mírate al espejo y avergüénzate de tu condición de brazo ejecutor que te convierte en otra pieza anónima de la historia. Eres el que se ensucia las manos para que los cobardes que sólo dan las órdenes se repartan luego la gloria y lo rapiñado. Tú eres el clavo que destruye el Reino. Felicidades.
¿Alguno de vosotros va a anteponer su conciencia a las órdenes del amo ? ¿ Cuál va a cruzarse conmigo por la calle que transitaré sin bozal, sin virus y sin peligro para decirme un sencillo <<siga su caminar tranquilo, caballero>> ? Seguro que en el planeta Tierra todavía encuentras hombres con integridad. ¿Queda alguno en España ocupando cargo público o con salario de la Administración?.
Los que hoy te mandan violentar a tus vecinos son los mismos que mañana te acusarán de violento. Recordadlo, señores agentes.
La resistencia ciudadana contra leyes injustas es algo básico en un Estado de Derecho. Cuando el Gobierno que impuso restricciones ilegales continúa con sus desbarates cancelando libertades, es inútil esperar que cualquier otro poder del Estado le ponga freno. La única posibilidad es desobedecer a la banda criminal organizada. Repeler la tiranía para proteger la vida ciudadana.
No necesitamos a Gandhi con sus caminatas, ni a William Lloyd Garrison publicando panfletos y creando asociaciones a favor del abolicionismo. Es tan simple como no obedecer todo mandato que sea ridículo, arbitrario o confiscatorio. La Plandemia.
Despues de dos años de mentiras y contradicciones el uso estúpido que se le da a las mascarillas no hace falta ya ni volver a explicarlo. El bozal es simplemente el símbolo de sumisión al Régimen. El aplauso a las 8 pegado a la cara.
Con una población española encantadísima de portar la marca de la bestia tapándose las vías respiratorias- en solitario, al aire libre o bajo la lluvia- no han necesitado forzar su uso. Servidumbre voluntaria.
¿Entonces qué se busca ahora? En realidad nada. Llegan las fiestas de la Cristiandad y el gobierno totalitario decide imponer restricciones. Pero únicamente la del bozal. Libertad para que los sátrapas autonómicos decidan en sus respectivos virreinatos otras maneras de castigar a sus esclavos. Y es que al gobierno socialista sólo le interesa lo que mantiene a los gobiernos socialistas en el Poder: El enfrentamiento ciudadano a través de lo identitario.
Señalar al que rehúsa someterse y desafía la imposición política negándose a formar parte del rebaño. Cada vez que un español se pasea sin bozal respirando normalidad, la casta política pierde un sumiso esclavo de su sistema de control. Cada vez que un español cuestiona la Plandemia, está degradando a sus majestades políticas a simple banda de ladrones. Y a sus ovejitas sumisas a banda de supersticiosos. Subnormales.
Y ocurre que no todos ellos son igual de idiotas y alguno comienza a razonar por primera vez en dos años. Comienzan a cuestionar la Plandemia simplemente porque los otros ciudadanos que la cuestionan no son ni idiotas ni rebeldes.
Ningún ser humano que afronta con normalidad su vida y su salud, es un rebelde. Los negacionistas no lo somos. Somos el individuo que la mayoría de bozaleros querrían ser pero la cobardía, superstición o sectarismo, se lo impide.
Al que aplaudía a las 8 un confinamiento ilegal y contracientífico, al que lleva ya tres dosis de terapia covidiana e inocula a sus hijos sin pestañear porque se lo exige un Feijoo de la casta política, no le diremos nada. Ya está muerto como ser humano y como ciudadano, sin que el COVID llame a su puerta.
Al que obedece las normas porque emanan del Gobierno hay que recordarle que este Gobierno las incumple todas. Secuestra instituciones, cancela libertades e indulta a sus amigos delincuentes. ¿Las restricciones? No van con ellos. Son el Poder y legislan contra el Pueblo.
Luego están los que escenificando un individualismo racional y prudente, nos dicen que voluntariamente se embozalan, se encierran y se vacunan. <<Respeta mi libertad>> nos dicen. Y sí, respetamos su libertad pero cuestionamos su voluntad. Su voluntad siempre coincide con la voluntad de Sánchez. Se ponen el bozal libremente pero siguiendo siempre el criterio político de uso. Su temor como reflejo del nivel de riesgo que fijen los medios de comunicación. El miedo a un virus concreto de los centenares existentes, sin prestar atención a las mil patologías que van a acabar con la vida de todos ellos. La inoculación voluntaria, sí, pero siempre según lo que exija la facción política temporalmente al mando. El sistema inmune determinado en su funcionamiento por el interés político del gobierno de Madrid, Murcia o Vizcaya. El hombre-colmena del siglo XXI.
Y por último está el negacionista. El último clavo que mantiene el Reino. El individuo libre que ahora se plantea sumarse a la farsa para evitar el rechazo social del grupo de energúmenos y las multas ilegales de la Administración. ¿De verdad vas a sucumbir a la tiranía ? ¿Por una multa que acabarán retirando? Resiste como hasta ahora y recuerda que no es tu libertad lo que restringe Sánchez con los bozales. Tampoco es tu libertad lo que busca cancelar la Plandemia.
Es tu humanidad.
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