SOCIALISMO RELOADED

El cambio climático y Franco, el machismo y Franco, la Monarquía y Franco, la ultraderecha y Franco, Donald Trump y Franco… estos son los mantras oficiales del Gobierno incesantemente repetidos por sus titiriteros mediáticos, que retumban en los cerebros ahuecados de la ciudadanía para mantenerla inerte, sumisa y voluntariamente aceptando los esquemas del poder. Del credo socialdemócrata. Los intereses globalistas y electorales son ya el único interés de la Administración española secuestrada por el Consejo de Ministros de Pedro Sánchez. Aumentar sus salarios y el de sus secuaces, la única medida realmente efectiva que han llevado a cabo durante el pánico vírico. Continuar con el despilfarro político con el coronavirus como coartada para mercadear con la salud y muerte de millones de ciudadanos, es lo que proponen ahora como reconstrucción, como recuperación de una España quebrada y saqueada por su modelo totalitario e irracional.


Recordemos, españoles, que los señores del gobierno hablaban ya de crear observatorios, comités, protocolos, leyes de sanidad y orden público ( lo que en román paladino son más impuestos, confiscación y autoritarismo ) para enfrentarnos a futuras epidemias, cuando no se había resuelto ni la actual. Mientras abandonaban a la muerte a enfermos y ancianos, la facción
socialista sólo estaba interesada en el rescate a su red clientelar de propagandistas y plañideras, con las sumisas ovejitas aplaudiendo a las ocho de la tarde la cancelación de la vida humana. Demostrando que para el gobierno de Sánchez, con sus cientos de asesores, expertos y científicos del BOE, con los millones de euros gestionados por una mastodóntica Administración, por un obscenamente sobredimensionado Poder Ejecutivo, la única medida anti-virus consistía en esperar a que Yahvé fuese bondadoso con el Reino de España y dejara de castigarnos con su plaga bíblica. Todo ello completado con el sempiterno lloriqueo exigiendo un rescate europeo que nunca va a llegar y esperando a la efectividad de vacunas que dependen de los esfuerzos e intereses financieros de empresas y países extranjeros.


Mientras nuestros familiares y amigos van muriendo, mientras nuestros trabajos van desapareciendo, los españoles tenemos que seguir soportando la agenda ideológica y las burbujas político-financieras de la inmigración ilegal, del feminismo institucional, del franquismo, tardo-franquismo y neo-franquismo. Con la extremaderecha como recurso dialéctico, como unicornio al que cabalgar sin descanso para perpetuarse en el poder y justificar hasta el absurdo el yugo socialista que nos imponen a unos ciudadanos que remamos y remamos, que nos sacrificamos y sudamos para sobrevivir. Para malvivir.


¿ Y que hay de los fachas de la ultraderecha ? ¿ También forman parte de la recuperación? ¿Somos los fascistas, racistas y machistas, protagonistas de la reconstrucción de España?. Además de que nos señalen desde la Vicepresidencia del Gobierno como alimañas a las que silenciar, que nos vigile ilegalmente el Ministerio del Interior, que nos insulten y acosen los medios de comunicación, ¿ Somos parte en el cacareado esfuerzo colectivo en pos de la reconstrucción del sistema socialista? ¿Vendrán a exigirnos el pago de más impuestos? ¿ Vendrán a confiscar nuestros patrimonios? ¿ Nos obligarán a invertir nuestro tiempo, nuestras vidas en sus políticas partidistas?. ¿Para continuar obedeciendo ?. ¿Para perdonarnos la vida?. ¿Somos los malos integrantes de pleno derecho de la sociedad progresista y multicultural?.¿Nuestras ideas se integran en las arbitrarias ideas que cada día fabrica el Consejo de Ministros? ¿Nuestros intereses van a ser protegidos por la Administración que nos amenaza, nos insulta y nos violenta?.


Esta epidemia lo que verdaderamente ha puesto de manifiesto es la mentira del sistema socialista español. Su democracia y su estado de derecho. La inutilidad de una sanidad política y una estructura económica que convierte en vulnerable a toda la población, salvo los privilegiados del sistema. Todos en nómina del gobierno. Todos ellos viviendo del BOE. Ha destapado también la falacia del pluralismo político que sólo existe para crear las dos opciones artificiales del credo socialista; La de los buenos: Ellos. Y la de los malos en donde sitúan a todos los que se resisten a aceptar la sumisión ideológica al poder. El latrocinio político de la casta en el poder.
Por eso cualquier sociedad racional y sana, una verdaderamente solidaria y humana que busque protegerse contra futuras epidemias, contra crisis económicas y riesgos externos, debería librarse de forma perentoria de su virus interno. Librarse del Gobierno
de la improvisación. Del Gobierno de la deuda infinita y el paro perpetuo. Del socialismo de la rigidez e incapacidad burocrática para afrontar situaciones de emergencia. Tenemos que librarnos de gobiernos como el de Sánchez. Nunca más un Sánchez. Nunca más un Iglesias. No más socialismo en el siglo XXI.


Cada parado y enfermo, cada ataud de esta crisis político-sanitaria es un ser humano. Es un ciudadano español. No es una estadística de una curva. No es un voto de un sistema de partidos oligárquicos y criminales. No es derecha ni ultraderecha. No es un fascista ni un negacionista. Es una persona con sus preferencias, sus sueños y su vida arruinada. Con su vida extinguida porque unos señores que medran parasitando a la población, se niegan a que España adquiera las garantías necesarias para afrontar recesiones y brotes de virus mortales.

La reconstrucción post-coronavirus exige un cambio de rumbo total. Regenerando no el modelo político socialista, sino creando un modelo real en donde el peso del ciudadano desequilibre a su favor la balanza administración-administrado. Necesitamos grandes metas y ambiciones alcanzables como individuos y como nación. Necesitamos acabar con este sistema de violencia y de rapiña que sólo inspira mediocridad, complacencia, odio y crispación.
Este Consejo de Ministros con su pasado tenebroso como partido y su ideología caduca, sólo augura un futuro espeluznante, miseria y muerte. Hablar de rescates, confiscaciones y sacrificios como modelo de estado, es propio de quien no gestiona ni sabe gestionar nada. Es propio de incompetentes que no producen, que no respetan lo producido por otros. Que no comprenden cómo funcionan los intercambios básicos en una sociedad. En una economía cualquiera.


¿Por qué continuar con la caricaturización del españolito como vago y maleante? Necesitado siempre de ayudas políticas, de padrinos y de rescates europeos. Perpetuar esta imagen ridícula de los españoles fruto de un gobierno lamentable que adoctrina en la mentira, mientras niega los valores imprescindibles para el desarrollo de una sociedad libre.

La fórmula para la recuperación de España es la misma que para la recuperación de Estados Unidos, Brasil o Alemania. Es la misma receta que hace que Occidente sea Occidente y haya sido siempre la civilización del progreso y de las libertades individuales. La civilización imitada por su éxito y por su humanismo. Por eso frente al parasitismo socialista, nosotros, los occidentales, defenderemos siempre el trabajo duro, la adaptación y la innovación de sus gentes, de sus sociedades libres. Cooperando voluntariamente como única receta para el éxito civilizatorio, para el futuro de España. Ésta y sólo ésta, es la reconstrucción que debemos llevar a cabo. Y todavía estamos a tiempo.

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