coronavirus

El PACIENTE CERO

LA CIENCIA DEL COVID

La gestión científica de la Florida frente al totalitarismo y la superstición. Con el coronavirus siguiendo su natural curso.

Florida no varía su modelo de contención pese a que el consejero jefe de la Casa Blanca ( Fauci ) les augura un cataclismo.

El COVID también desoye las recomendaciones de Fauci y las medidas políticas de California.

Con mascarillas y sin mascarillas el virus sigue su natural evolución ajeno al consenso político.

Mismo estado, diferentes condados. Con bozal y sin bozal al coronavirus le da igual.

Españoles y franceses siendo tildados de irresponsables o responsables, según la correlación inventada por sus gobiernos para justificar cientificamente la evolución de las olas.

Mientras tanto los suecos, malditos, iban reduciendo el impacto de los brotes estacionales al aire libre y a cara descubierta.

Imagínense que su gobierno no cancele la libertad deambulatoria. No clausure bares ni restaurantes. No exija el uso de mascarillas en espacios abiertos. Que no cancele reuniones ni trabajos. Ni entierros ni oficios religiosos. Que no emplee estrategias políticas sin fundamento empírico para gestionar un brote vírico. ¿ Se imaginan que las decisiones de un gobierno protejan la salud y el medio de vida de sus ciudadanos?

¿Cómo se llega desde el punto A hasta el punto B? En Florida sin mandatos políticos arbitrarios.

Más de la Suecia ecologista, feminista y socialdemócrata. ¿El negacionismo no era de ultraderecha facha ?

La OMS nos explicaba en inglés que los encierros y el distanciamiento social no funcionaban. Si lo traduces al chino dice exactamente lo contrario. Las lenguas humanas son fascinantes.

Aquí iba un chiste sobre ghettos, libertades y el nazionalsocialismo democrático encerrando a gente sana. Pero sólo iban a reirse los judíos negacionistas ( sí, este es el chiste).

A nuestro Simón también le ha hecho gracia. No ha parado de sonreir ni surfear las olas del virus y las del Atlántico, con los cadáveres acumulándose y las restricciones multiplicándose.

Pero no te preocupes, Simón. Durante la Peste Negra la gente seguía trabajando, reuniéndose al aire libre y celebrando fiestas y eventos.

“Japón está haciéndolo bien con mascarillas “. “Japón está haciéndolo bien… “. “Japón está…”

En serio, señores. Al COVID le da lo mismo la ropa con la que te cubras el cuerpo…o la cara.

Al gobierno de España también le daba igual lo de los bozales.

Hasta que el socialismo no controla el nuevo chiringuito, no te obliga a pasar por caja.

Que no seáis cansinos. No es no. Seguid usando guantes y desinfectando farolas y aceras. El bicho acecha en cada esquina.

El principio de precaución, la protección de los ancianos, las mascarillas, el distanciamiento…

Resulta que en el Vaticano un coronavirus es lo que diga Francisco y en España lo que diga Sánchez.

Para estar informado sobre la epidemia hay que seguir a los voceros del régimen. Aplican todos la unidad de acción y el consenso editorial frente al virus del negacionismo.

El Consejo de Ministros por su parte, se ocupa del consenso científico y de repartir las subvenciones y los pagos.

Las urgencias desbordadas, las UCIS colapsadas, la presión hospitalaria en máximos…cada año durante los brotes de GRIPE.

Para evitar el colapso hospitalario el gobierno socialista optó por la generosidad intergeneracional y el valor social.

Sólo los psicópatas desalmados son capaces de justificar sin pestañeo, el exterminio de ancianos, la denegación de auxilio como eutanasia y los triajes administrativos como modelo de sanidad política.

Repetid conmigo, señores del gobierno de España y que la patulea de mercenarios de la ciencia y la medicina sigan haciéndoos los coros :

Aislar y proteger a la población vulnerable y a sus cuidadores en residencias y hospitales. Contarle la realidad del virus a los españoles. Hacer un llamamiento a la calma y a la razón. Adaptarse al riesgo y convivir con la normal evolución biológica del Covid. Esta es la receta que ha funcionado para gestionar este virus de letalidad mínima y población de riesgo perfectamente identificada. Salvo que pretendas desatar un pánico político-sanitario.

¿Y qué pasa cuando creas un pánico político-sanitario? Que disparas la mortalidad a todos los niveles. La del COVID y la provocada por todas las medidas irracionales para gestionar el brote de COVID.

También consigues con el pánico que la población embozalada, vacunada y a dos metros de distancia de cualquier especie animal, continúe aterrorizada y reacia a reanudar sus vidas.

Por eso una vez decretada la cancelación del pánico, nuestros gobernantes necesitarán bombardearnos mediáticamente con el clima, la ultraderecha, la inmigracion y las agendas politico-oligárquicas, para que toda la población regrese al redil socialista.

Decía la pérfida Hillary Clinton que las verdaderas víctimas de una guerra no son los soldados torturados, mutilados y fallecidos, sino sus mujeres.

Aquí las víctimas han sido nuestras heroínas de bata blanca. Que no sólo nos recriminaban nuestras irresponsables actitudes, sino que lo pasaron fatal desconectando a enfermos de sus respiradores y aislando ancianos de forma carcelaria en los geriátricos. Seguro que habrá críticas al gobierno socialista de la solidaridad intergeneracional. Pero con tanto aplauso a las 8, no hemos podido escucharlas. Quizás se escondan en algún tiktok.

Pero no frivolicemos con la tragedia. Todo esto son FAKE NEWS.

Lo que es muy real en cambio, es el impacto del Virus Chino del Fin del Mundo… occidental.

Ni salud, ni economía.