
Era un Madrid-Valladolid de la Liga española. Año 91. En un córner donde las virilidades chocan intentando ganar la posición ventajosa, Míchel manosea con lascivia y a traición la entrepierna de Valderrama, colombiano del equipo vallisoletano. La primera vez sólo tanteando, buscando el perfil bueno para encajar la mano en la anatomía del sudamericano. Luego afanándose en el meneíllo. ¿Con cuántas sacudidas tenemos que hablar de pajilla? No sabemos si a Valderrama le gustó lo del sexo no consentido, pues su cara de estupefacción impide una precisa valoración. Pero lo que sí sabemos es que Míchel se saltó lo del consentimiento. ¿En qué momento le dijo a ese hombre que iba a meneársela en medio del partido?
Míchel en los años 90 agredió sexualmente a Carlos Valderrama. Y el gobierno socialista de la época soltó una carcajada y dijo: Es fútbol. Boys will be boys. Menudo machismo.
Después del madridista llegaron los imitadores. Como la muy feminista y progre Mercedes Milá agrediendo a un reportero. Con impunidad heteropatriarcal manoseó esos espléndidos huevazos que diría la difunta Almudena Grandes. Aunque la ex-condesa Milá renuncie a los títulos nobiliarios difícilmente desiste de los derechos de pernada. Pensadlo otra vez: Mercedes Milá metiéndote mano. Terrorífico. Y sin intervención de la fiscalía. Los expertos en todo tipo de violencias decretaron que la señora era muy graciosa y espontánea. ShowBusiness de toda la vida. No seáis puritanos.
Will smith que va repartiendo hostias por los eventos cinematográficos, recibió un traicionero beso de un reportero en Moscú hace ya unos años. Una agresión homosexual que la policía del pensamiento socialista convirtió en travesura. Y la posterior bofetada recriminando la violación al honor y a la indemnidad sexual del actor sobre el amanerado reportero, la definieron como una exagerada reacción. Si sólo es un besillo y te has dado ya mil diferentes, Will Smith. No seas homofóbico.
Semana del orgullo lesbiano. Subidos en plumíferas carrozas montones de fulanos muy homos se revientan las aberturas mientras fulanas muy bolleras se chupan las hendiduras. Y entonces llegas tú, heterosexual blanquito, y te sobas la paquetería por encima del pantalón mientras gritas España, ¡imperio!. Mal. Esta conducta es constitutiva de delito. No pienses en el contexto y sí en si eres una especie protegida.
Otro ejemplo de mala contextualización: Si estás en el coche un sábado por la noche con la fulana haciéndote un Míchel a Valderrama y se te da por rozar teta, estarías cometiendo una agresión sexual. Pues que te la meneen no te da derecho a invadir la intimidad de la meneadora y si no cuentas con la aprobación explícita de cada movimiento que hagas sobre su cuerpo, eres un depredador sexual como los del sí es sí de Irene y Pedro. El consentimiento previo o posterior ya sabemos que no vale una vez personada la PSOE en la denuncia. Y la prueba es diabólica para el falsodenunciado perseguido por el socialismo-mujer. Tendría que haberla violado de verdad, alguno pensará entre rejas o en libertad con su buen nombre destruido para siempre por el Sistema. Arruinados y marcados como leprosos. Sus hijos y sus negocios. Abusar o no abusar ya es lo mismo a efectos legales.
Aunque estas reflexiones no las hacen las alimañas liberadas por la PSOE y PODEMOS ni tampoco las importadas, que reinciden o se estrenan en lo de agredir salvajemente a mujeres españolas. ¿Vas a dimitir Rinconete? ¿Alguna vez sientes remordimiento?
¿Qué pasa cuando alguna de las locuelas adolescentes y tardo-adolescentes tiene a bien abalanzarse sobre la estrella de la canción que más promocione Spotify? Pues no pasa nada:¡Toma beso en los morros a Justin Bieber!. Le agarro del rabo a Harry Styles en pleno concierto. Wow!! girls just want to have fun!.
De lo sano y divertido que son los entornos deportivos femeninos nos habló Candice Wiggins, jugadora estrella de la WNBA o lo que es lo mismo: la liga femenina de baloncesto que mantienen con el dinero de la liga masculina. Me acosaron por ser heterosexual- nos contaba la ex jugadora. La mayoría son lesbianas y creen que hay que parecerse a los hombres, jugar como hombres. Yo era femenina y orgullosa de serlo así que no encajaba en su cultura.
Hace dos años un par de ex futbolistas de la selección femenina australiana – Dobson y De Vanna – denunciaron abusos sexuales y vejatorios por parte de compañeras. Los entornos femeninos son espacios libres de violencia, ya saben. Y el chiringo feminista al que derivan toda denuncia en Australia, Sports Integrity, sigue investigando sus casos. Se ve que no corre prisa.
También en el país austral la selección femenina española de fútbol ganó su primer mundial y en medio del alboroto por la gesta con besos, abrazos y zalamerías varias, el presidente de la Federación plantó los morros sobre los de una de las jugadoras. Risas y vaciles sobre el tema. En la sexta – o Tele PSOE 6 – se rieron con la ocurrencia. Rubiales como una fan gritando y magreando a su cantante favorito. Normal las risas. A fin de cuentas si te partes con las charos manoseándole la genitalia al reportero becario, con un beso de efusividad anti-protocolaria te tienes que escojonar del todo. Y en Lasexta se partían. Un jolgorio compartido por los demás voceros mediáticos.
Llamada a la PSOE. Tirón de orejas. Ventilador en marcha.
Es difícil recordar un mayor y brusco cambio del tratamiento informativo de una cosa tan vana. La plandemia con el otro Milá contándonos que no pasaba un carajo y los expertos sanitarios de Sánchez diciendo que ni mascarillas ni medidas, se puso en marcha en cuestión de semanas. No en 24 escasas horas como este kissgate. El gesto de complicidad en la celebración del que se reía todo el planeta, se convirtió en asalto sexual, acoso y machismo continuado. Y es que las jugadoras dan su consentimiento a los abrazos de algunos integrantes de la selección pero no de otros. Te besan y te partes pero han abusado de ti porque días más tarde así lo sientes. Otra vez el conejo, Alicia y la madriguera.
Ya puestos ¿en qué momento alguien le da el consentimiento al entrenador para darme una palmadita en la espalda cuando entro al campo o agarrarme por los hombros mientras me dicta la nueva táctica?. ¿Se imaginan al tocón de Guardiola entrenando a esta selección de niñatas? ¿Son conscientes de que los manierismos del fútbol son un acoso sexual continuado y ni nos habíamos dado cuenta? Monaguillo y delantero. Me han violado mil veces y no me entero.
Cuando 15 de las antiguas integrantes del combinado nacional montan un motín para largar al seleccionador porque se sienten controladas por él, lo de niñatas es hasta quedarse corto. Y cuando días más tarde del maldito beso la protagonista se convierte en una nueva falsodenunciante porque siente que es víctima de una agresión sexual, a lo de niñatas hay que añadirle lo de malvadas. Oportunistas. Paguiteras. Agenda 2030.
El presidente podrá ser maleducado en sus formas, expedientado por su mala praxis u obligado a reiterar los perdones oportunos. ¿No es suficiente pedir perdón? En el socialismo de la reinserción de monstruos homicidas y violadores, en el de la solidaridad confiscatoria, en el de los pistoleros sanguinarios de la ETA convertidos en hombres de paz por la PSOE, ¿me estáis diciendo que no vale pedir perdón por haber equivocado el tono festivo a través de un besillo? Eso suponiendo que hubiera equivocación, claro, pues nada de lo visto en imágenes y vídeos contradice la versión de acción permitida de la que habla el fulano y reacción normal de la fulana al momento erótico-festivo.
El partido del tito Bernie se pone moralista. Fulanas condenadas por libelo y arruinar a sabiendas el honor de hombres víctimas de las falsodenuncias, exigen la intervención penal y la horca. Y del mundial ese ganado no se acuerda ni el Tato.
Bienvenidos al deporte femenino. El político y subvencionado.
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